PINTURA
 

En 1945, concluye sus estudios en la Escuela Libre de Arte y Publicidad (ELAP), e ingresa a la Escuela de Pintura y Escultura “La Esmeralda” de la Secretaría de Educación Pública, que en ese entonces la dirigía el maestro Antonio M. Ruiz, “El Corcito”, y fungían como profesores: Jesús Guerrero Galván, Carlos Orozco Romero, María Izquierdo, Diego Rivera y Frida Kahlo; siendo sus condiscípulos Arturo García Bustos, Rina Lazo y Fanny Rabell, entre otros.

En esa época Ramiro, junto con David Barajas, presentaron en la Sala de Artes Plásticas, en la Calle de Palma, D. F. la “Primera Exposición de Pintura”, en la que su maestra María Izquierdo, pronunció una crítica de la obra de los jóvenes pintores:

El acadeísmo es una especie de lepra del espíritu que mina todo poder creador, todo impulso revolucionario en el artista plástico.

El peligro de que el acadeísmo resucite en algunos espíritus poco profundos, aún existe; y existe endémicamente en los pintores que gustan cultivar discípulos para que continúen lo mucho o poco que crearon.

¨Yo no he pretendido jamás, que mis alumnos miren el arte e, interpreten el mundo plástico a través de mi manera de sentir la pintura, nada tienen que ver con mi manera de pintar¨.

David Barajas y Ramiro Romo tienen en común una cualidad más: ¡son mexicanísimos pintando! y esto es lo que me hace tener mas fe en ellos, ya que México es un país de grandes pintores de nuestra época a pesar de que el enfermo incurable del acadeísmo desparramara sus microbios con sosa insistencia.

 
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